El peón
El peón es la única pieza que avanza de una forma y captura de otra, nunca da media vuelta y puede dejar de ser un peón. Tres reglas en una pieza diminuta, así que los tableros de abajo te hacen usar las tres.
Última actualización
Un peón vale un punto, avanza una casilla y es la pieza que decide la mayoría de las partidas. No es una paradoja: es porque el peón es la única pieza que puede dejar de ser ella misma.
Sus reglas se dividen en tres, y los tableros de abajo las toman de una en una. Empecemos por el avance, que tiene una particularidad justo en la primera jugada.
Un peón, todavía en su casilla inicial. Avánzalo todo lo que le esté permitido.
El salto de dos casillas es la única generosidad del peón y se ofrece una sola vez. Es además la jugada que hace posible la captura al paso, que es la regla escrita precisamente para responderle.
El avance y la captura van en direcciones distintas
Esta es la frase con la que tropieza todo principiante, así que conviene ponerla en una tabla antes de probarla:
| qué hace el peón | en qué dirección |
|---|---|
| avanza | recto hacia delante, una casilla (dos en su primer movimiento) |
| captura | una casilla en diagonal hacia delante |
| retrocede | nunca: esa jugada no existe |
Así que una pieza colocada justo delante de un peón no corre ningún peligro por su parte. Le está haciendo algo peor: lo está dejando clavado en el sitio. Un peón con una pieza enemiga delante no puede moverse en absoluto salvo que aparezca algo en una de sus diagonales.
Aquí tienes exactamente esa posición. Tres peones negros: uno de frente y uno en cada diagonal.
Tres peones negros: d5, e5 y f5. Captura uno, y fíjate en cuál no puedes tocar.
Dos peones enfrentados así quedan trabados: ninguno puede avanzar y ninguno amenaza al otro. Así se forman las cadenas de peones, y por eso una posición aparentemente igualada puede estar completamente congelada por el centro.
El camino hasta el otro extremo
Todo peón es una dama que todavía no ha llegado.
Cuando un peón alcanza la octava fila —la primera, si juegas con negras— no se queda ahí. Sale del tablero y es sustituido en esa casilla por una dama, torre, alfil o caballo de tu color, a tu elección, de inmediato y como parte de la misma jugada.
A este peón le queda una casilla. Haz la jugada.
Dos cosas que se suelen entender mal sobre la coronación:
- No estás limitado a las piezas que hayas perdido. Las reglas no relacionan ambas cosas. Si llevas tres peones hasta el final, puedes tener tres damas.
- Coronar es obligatorio. No existe la opción de dejarlo como peón en la octava fila: allí un peón no tendría ninguna jugada legal, y por eso las reglas no lo permiten.
Subcoronar —elegir torre, alfil o caballo— es raro pero real. El caballo es el que aparece de vez en cuando, porque es la única pieza que se mueve de un modo que la dama no puede: coronar caballo puede dar jaque, o hacer un doble a rey y dama, en la misma jugada en que llega.
Por qué una jugada de peón es la que no se puede retirar
Cualquier otra pieza puede volver por donde vino. Un caballo que salta afuera puede saltar de vuelta; una torre puede regresar por la columna. Un peón no, nunca.
Ese solo hecho está detrás de casi todo el consejo posicional que leerás. Avanzar un peón entrega para siempre las casillas que vigilaba y fija para siempre las que ahora ocupa. Es la única jugada del ajedrez sin deshacer incorporado en las propias reglas del juego, así que es la jugada que hay que pensar más despacio.
Pruébalo
Este peón ya salió de su casilla inicial y está en e4. Muévelo.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo mueve el peón en ajedrez?
- Recto hacia delante, de casilla en casilla, y jamás hacia atrás. En su primerísimo movimiento, y solo entonces, puede avanzar dos casillas en lugar de una. Captura de otra manera: una casilla en diagonal hacia delante, que es la única dirección en la que puede comer una pieza.
- ¿Puede un peón retroceder?
- No. El peón es la única pieza del ajedrez que no puede dar marcha atrás, y por eso cada avance de peón es definitivo. Una casilla que dejas atrás es una casilla que ese peón ya no volverá a controlar, y por eso las jugadas de peón son las que hay que pensar más despacio.
- ¿Puede un peón capturar la pieza que tiene justo delante?
- No, y esto pilla a casi todo el mundo alguna vez. El peón solo captura en diagonal. Una pieza situada justo delante de un peón no está amenazada por él en absoluto: lo está bloqueando, y el peón no podrá moverse hasta que esa casilla se libere.
- ¿Cuándo puede un peón avanzar dos casillas?
- Solo desde su casilla inicial, y solo si las dos casillas que tiene delante están vacías. En cuanto un peón ha avanzado aunque sea una casilla, ya va de una en una el resto de la partida. Ese salto de dos es además lo que hace posible la captura al paso.
- ¿Qué pasa cuando un peón llega al otro extremo?
- Corona: sale del tablero y es sustituido de inmediato por una dama, torre, alfil o caballo de tu color. No estás limitado a piezas que ya hayas perdido, así que tener dos o tres damas a la vez es totalmente legal. Casi todo el mundo elige la dama, porque es la que más vale.
- ¿Cuántos peones tiene cada jugador?
- Ocho, ocupando toda la segunda fila por delante de las demás piezas: dieciséis peones en el tablero al empezar. Cada uno vale alrededor de un punto, lo que parece poco hasta que recuerdas que cada uno es también una dama que todavía no ha llegado.